Eneagrama Corporativo: Explora las diversas personalidades de tu equipo de trabajo
21 marzo, 2024¿Qué es un eneagrama empresarial? El eneagrama corporativo es un sistema de clasificación de la personalidad humana mediante un profundo conocimiento sobre los comportamientos y motivaciones tanto propios como del resto de empleados de la plantilla. Este sistema identifica las debilidades para mejorarlas y las fortalezas para potenciarlas, contribuyendo así al crecimiento personal y organizacional. El eneagrama es una herramienta psicológica que puede utilizarse para el desarrollo personal, la inteligencia emocional y el autoconocimiento. En el entorno empresarial, conocer y aprovechar las habilidades individuales de los empleados es esencial para el éxito a largo plazo de una empresa. Al identificar las características únicas de cada miembro del equipo, se pueden formar equipos cohesionados donde todos puedan desempeñarse al máximo de sus capacidades. De esta manera, las empresas pueden seleccionar al personal específico para cada puesto y mantener un equilibrio en la organización. Objetivos del eneagrama laboral Desarrollo de equipos Permite formar equipos de trabajo más efectivos al comprender las fortalezas y debilidades de cada miembro y cómo se complementan entre sí. Mejora de la comunicación Facilita una comunicación más efectiva entre los distintos mandos de la organización, tanto directores como empleados, al comprender los diferentes estilos de comunicación y preferencias de cada individuo. Liderazgo Ayuda a los jefes de departamento y directores a comprender mejor a sus empleados y a adaptar su estilo de liderazgo para motivar y guiar de manera más efectiva a cada miembro del equipo. Les ofrece una información muy útil y de calidad sobre sus trabajadores y cómo estos interaccionan entre ellos y con los proyectos y de esta forma aprender diferentes metodologías para sacar su máximo beneficio. Resolución de conflictos Proporciona una comprensión más profunda de las diferencias individuales que pueden llevar a conflictos en el lugar de trabajo y ofrece herramientas para abordar y resolver estos conflictos de manera constructiva. Desarrollo personal y profesional Permite a los empleados comprender mejor sus propias motivaciones, comportamientos y áreas de mejora, lo que puede llevar a un mayor crecimiento personal y profesional. Tipos de eneatipos empresariales El eneagrama está formado por lo que se conoce como “eneatipos”, es decir según el tipo de personalidad al que pertenece cada trabajador. Esta clasificación no tiene relación con las habilidades técnicas, sino que se encuentra fuertemente conectado con los intereses, valores y capacidades innatas de cada persona. El conocimiento del eneatipo es importante a la hora de desarrollar una carrera profesional alineada con nuestros valores para conocer qué tipo de profesiones o empleos encajan más con nuestra personalidad y también a la hora de desarrollar habilidades de liderazgo. Destacamos 9 roles diferentes de eneatipos corporativos: El Perfeccionista o Reformador: Busca la perfección y la excelencia en todo lo que hace. Tiene altos estándares para sí mismo y para los demás y tiende a ser crítico consigo mismo y con los demás. El Ayudador o Ayudante: Es compasivo, generoso y orientado hacia los demás. Busca la conexión emocional y tiende a sacrificarse por el bienestar de los demás. Normalmente hace referencia a grandes anfitriones y la gente los tiene en muy buena estima. El Triunfador o Ejecutor: Es ambicioso, orientado al éxito y se esfuerza por ser admirado, reconocido y valorado. Tiende a medir su valía en función de sus logros, por lo que es una persona muy ambiciosa y disfruta motivando al resto del equipo a conseguir los objetivos. El Individualista o Romántico: Valora la autenticidad y la profundidad emocional y posee talentos únicos y gran creatividad. Tiende a ser introspectivo, sensible y creativo y a menudo se siente diferente o incomprendido. Mantiene su identidad única al considerarse diferentes a los demás, pero le viene muy bien el trabajo en equipo y relacionarse con los compañeros para fomentar la comunicación. El Pensador o Investigador: Es analítico, curioso y busca comprender el mundo a través del conocimiento y la observación. Tiende a ser reservado y a valorar la privacidad. En su afán por ser útil se especializa mucho en un tema que suele ser su fortaleza. Además, no acepta opiniones, siente fuerte necesidad de examinar las situaciones. El Leal o Sceptico: Busca seguridad, estabilidad y responsabilidad, en general, siempre buscan la seguridad. Son personas muy dubitativas y necesitan la aprobación de los demás para tomar decisiones. El Entusiasta o Multitarea: Es optimista, aventurero y busca la diversión y la excitación, tiende a evitar el dolor y buscar constantemente nuevas experiencias. Por el contrario, le cuesta centrarse porque están continuamente en la multitarea y puede llegar a ser desorganizado o impulsivo. El Protector o Desafiador: Es poderoso, protector y busca controlar su entorno. Valora la fortaleza y la autonomía y tiende a desafiar a la autoridad. Cuando está integrado ejerce un manto protector equilibrado en la empresa y pueden ser grandes líderes enfrentándose a todos los problemas. El Pacificador o Mediador: Busca la paz y la armonía. Tiende a ser complaciente, adaptable y a evitar el conflicto. Realmente es muy fácil trabajar con él porque siempre evitara el conflicto y buscara la conciliación dentro del equipo con paciencia infinita. ¿Cómo identificar los diferentes tipos de personalidad en un entorno laboral? Existen varias pruebas en línea en internet para determinar nuestro tipo en el eneagrama y nuestras afinidades. Sin embargo, aunque estos test puedan ofrecer una idea general de nuestros rasgos y características que nos definen, la fiabilidad de estos tests es cuestionable ya que no pueden conocernos realmente. No obstante, estos cuestionarios pueden ser útiles como punto de partida para reflexionar sobre nosotros mismos y nuestras cualidades. El verdadero examen del eneagrama reside en nuestras experiencias personales y cómo reflexionamos sobre ellas para moldear nuestra forma de ser, actuar y pensar. ¿Cómo implantar un eneagrama en aTurnos? Cada uno de los trabajadores cuenta con una serie de habilidades a la hora de realizar actividades técnicas o tareas específicas que requieran su puesto, pero también deben contar con ciertas habilidades innatas relacionadas con su personalidad, lo que llamamos soft skills. Estas habilidades se pueden potenciar y se puede aprender…
Qué son las soft skills y por qué son tan importantes en el mercado laboral
22 julio, 2022¿Qué aptitudes y habilidades son necesarias para un puesto de trabajo en concreto? ¿Qué formación profesional se necesita? Este tipo de preguntas son imprescindibles a la hora de establecer un determinado cargo y potenciar los recursos humanos de una organización. Cada vez son más las empresas que quieren garantizar el mejor talento según la actividad profesional y encontrar al candidato ideal, es por ello por lo que las soft skills tienen tanta importancia en el ámbito profesional y en el reclutamiento. ¿Qué son las soft skills? Las soft skills o también llamadas “habilidades blandas” se conocen como características y cualidades de los candidatos en el ámbito tanto personal como profesional que no son adquiridas directamente de una formación o estudios académicos. De esta manera, nos indican las competencias interpersonales del candidato, es decir, su actitud frente a diversas situaciones y la capacidad de reacción que tiene ante ellas. Además, las soft skills se pueden definir como las aptitudes sociales, emocionales, resolutivas y de comportamiento que permiten mostrar la personalidad del trabajador y la forma de desenvolverse en el ámbito laboral con el resto del equipo. A diferencia de las soft skills, las hard skills son habilidades técnicas y académicas fáciles de cuantificar y de adquirir, como por ejemplo el dominio de un idioma extranjero, tener un título o certificado, realizar un plan de marketing, etc. Tipos de soft skills Las soft skills más importantes variarán según el puesto de trabajo, el sector, la categoría, etc. No obstante, generalmente las más comunes son las siguientes: Liderazgo: se trata de un conjunto de habilidades que posee un individuo para influir en las personas o en un grupo de trabajo, logrando que el equipo trabaje motivado para conseguir sus objetivos de la forma más eficiente posible. Creatividad e innovación: permite que la empresa siga en continuo desarrollo y evolución agregando valor a las tareas actuales y aportando numerosas ideas y tendencias actuales. Motivación: es fundamental incentivar al equipo para trabajar en un ambiente mucho más cercano y reconocer los méritos de cada uno de los trabajadores. Comunicación y trabajo en equipo: es necesario que exista una comunicación fluida para intercambiar opiniones y resolver problemas entre el equipo. Conforme el trabajo crece, la complejidad aumenta y la capacidad para crear sinergias se convierte en un punto imprescindible para que la empresa evolucione. Adaptabilidad y flexibilidad: en este mundo tan cambiante es necesario que el empleado sea flexible y se adapte rápidamente a las diferentes situaciones, a trabajar con diferentes técnicas, con personas con ideas diferentes y por supuesto, siga formándose y evolucionando. Productividad y gestión del tiempo: es necesaria una buena organización para alcanzar los objetivos en el menor tiempo posible. Reclutamiento mediante soft skills Actualmente, tras varios cambios en el ámbito laboral, en los procesos de selección no se escoge al que más sabe, sino al que más rápido aprende. Por ello, las soft skills resultan tan importantes en el reclutamiento y pueden ser cruciales a la hora de escoger un candidato u otro. De esta forma, se tienen en cuenta diferentes habilidades o rasgos personales de los trabajadores, ya sea la capacidad de adaptación, la creatividad, el espíritu innovador o cualquiera de las soft skills mencionadas en el apartado anterior que puedan diferenciar al candidato de sus competidores. Concretamente, el 75% del éxito laboral depende de las soft skills, por lo que para futuros procesos de selección, el departamento de recursos humanos debe tener en cuenta dichas habilidades. Para medir y evaluar las habilidades blandas de los candidatos dentro de los procesos de selección podemos seguir una serie de indicaciones: Identificar las soft skills necesarias para el puesto de trabajo y también aquellas que son las más valoradas dentro de la empresa. A la hora de publicar la oferta de trabajo tenerlas en cuenta y también se pueden incluir preguntas abiertas que nos ayuden a ir detectando las habilidades de los candidatos. Las entrevistas son clave para conocer las capacidades de cada candidato ya que en ellas se pueden realizar pruebas para medir las soft skills: entrevistas grupales, pruebas de role playing o gamificación donde podemos observar el comportamiento de cada candidato. También se pueden realizar tests de personalidad, técnicas proyectivas o psicotécnicos que nos proporcionan información importante sobre la personalidad del candidato. Factores claves para desarrollar las soft skills A pesar de que las soft skills son características personales, hay distintos tipos de estrategias que ayudar a desarrollarlas, es decir, el candidato puede aprenderlas y formarse a través de diferentes métodos: Formación: es necesario que el individuo se encuentre en continua formación, ya sea a través de estudios, cursos o actividades que le ayuden a aprender cosas nuevas y evolucionar académicamente. Cultura empresarial: desde la empresa es fundamental que se promueva un entorno de trabajo favorable para el desarrollo de estas habilidades y también la realización de actividades para fomentar las soft skills de los empleados. Feedback: la supervisión por parte de un superior y la evaluación de los resultados, ayudan al trabajador a poder mejorar y aprender de sus errores, así como las actividades de retroalimentación grupal que permiten que los nuevos empleados se adapten al rol de la mejor forma posible. Objetivos y metas propios: es necesario que para poder seguir evolucionando, como punto de partida hay que marcarse una serie de objetivos y metas propios que ayuden a motivarte y conseguir todo aquello que te propongas. Pedir opinión a profesionales: rodearnos de gente que aporte cosas nuevas es muy favorable a la hora de seguir adelante, así como pedir opinión a gente profesional y que comparta su propia experiencia. Actividades complementarias: se trata de asignar a cada trabajador alguna responsabilidad fuera de sus tareas diarias para desarrollar estas habilidades, como por ejemplo encargarse de la comunicación del equipo, gestión de tiempos, documentar el progreso, etc. De esta manera, el empleado tendrá incentivos y recompensas que le ayudarán a motivarse y ser más productivo. ¿Cómo organizar las soft skills en aTurnos? En aTurnos contamos con un apartado denominado…